Vergüenza Del lat. verecundia.

  1. f. Turbación del ánimo ocasionada por la conciencia de alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante,
  2. timidez o encogimiento y que frecuentemente supone un freno para actuar o expresarse. 
    Le da vergüenza hablar en público.
  3. Estimación de la propia honra o dignidad. Si tuvieras un poco de vergüenza, no te pasarías el día ganduleando.
  4. Cosa o persona que causa vergüenza o deshonra.
  5. Pena o castigo que consistía en exponer al reo a la afrenta y confusión públicas con alguna señal que denotaba su delito. Sacar a la vergüenza.
  6. Órganos sexuales externos del ser humano. La pintura muestra a Adán con una hoja de parra 
    cubriendo sus vergüenzas.

Pocas cosas hay mas humanas que el concepto vergüenza: los animales no son tan pudorosos ni asumen una turbación de ánimo ni por alguna falta cometida ni por timidez que sientan, ni como freno para actuar.. aunque hay muchos humanos que actúan como animales y sin ningún tipo de turbación.

Parte de la culpa de ser vergonzosos la tiene Eva, que se dejó engañar por la serpiente y encima incitó a Adán a comer de la manzana y Dios nos castigó con el pudor y nos tapamos con las hojas de parra; mira que podíamos estar todos tranquilamente en el paraíso en pelotas sin vergüenza alguna. Seguramente por ello siento un asco y odio viscerales hacia las serpientes/culebras.

En cualquier caso, no se sabe bien si es bueno tenerla o adolecer de ella. Si la tienes puede ser malo porque no te relacionas adecuadamente con las personas de tu entorno, y puede ser negativo para poder desarrollar tus habilidades en el trabajo. Pero si no la tienes es peor porque puede que seas un
sinvergüenza 
 1. adj. Pícaro, bribón. U. t.   Desvergonzado, descarado, fresco, caradura, pícaro, golfo, bribón, granuja, tunante, canalla,  sinvergonzón, bajo, vil, ruin, sinvergüenzón, conchudo, pechugón.  
2. adj. Dicho de una persona: Que comete actos ilegales en provecho propio, o que incurre en inmoralidades. U. t. c. s.
3. f. Perú. Desfachatez, falta de vergüenza

Recuerdo en el colegio San José que tras haber acabado de explicar una lección (cualquier) profesor decía que si alguien no lo había entendido levantara la mano; yo – sin tener ni idea – miraba de reojo para ver si era el único ignorante de la clase que iba a levantarla y al ver que no se movía una mosca me quedaba hierático cual estatua griega, y por supuesto sin haber entendido nada de lo explicado.

Si  hubiera conocido la cita de HARUKI MURAKAMI Preguntar es vergüenza de un instante; no preguntar es vergüenza de una vida.”  

Con el tiempo supe que no era el único que actuaba así, y que el sentimiento de azoramiento y vergüenza era bastante más común de lo que suponía, porque éramos legión los que no lo habíamos entendido y todos nos quedábamos quietos esperando que preguntara otro para no parecer el tonto de la clase.


En general creo que la gente antes era más vergonzosa , más pudorosa y más prudente.
Se dice que “La vergüenza, una vez perdida, se perdió para toda la vida.”
En mi caso no recuerdo el proceso, pero me pasó algo así, pasando de ser muy vergonzoso, a apenas tener vergüenza – si bien es cierto que es algo que en cierta medida nos pasa a todos según vamos creciendo y evolucionando. La edad es un grado y cuanto más mayor te haces, peor ves de cerca y mejor ves de lejos a los gilipollas .

Robbie Williams & Gary Barlow – Shame (traducido) (youtube.com)

Lo bueno de la madurez es que no hay que demostrar nada a nadie, no da vergüenza hacer y decir cosas que en su día hubiera sido imposible hacerlo en voz alta (solo con el pensamiento) como, por ejemplo:

  • Disculpe, pero se está colando:  la cola está ahí atrás.
  • Muchas gracias, pero no me interesa lo que me está ofreciendo
  • Le pedí el solomillo muy poco hecho y este está calcinado. Por favor lléveselo y tráigame otro.
  • ¿Podría por favor hablar más bajo? No estoy sordo.
  • ¿No tendría algo igual que esto, pero más barato? «quiero lo mejor -más barato que tenga».
  • ¿Le importaría por favor no hablarme tan cerca?
  • Lo cierto es que no estaba muy bueno.
  • Ya que es usted un ignorante, por lo menos sea discreto.

A veces hay una línea delgada entre perder la vergüenza y ser un maleducado:

  • ¿Usted no usa nunca desodorante?
  • Ducharse de vez en cuando no es malo y no desgasta el cuerpo.
  • ¿Sabe que existe un electrodoméstico llamada lavadora?
  • No insistas. Jamás tendrá una oportunidad conmigo.
  • Me resulta realmente desagradable en todos los sentidos.
  • Lo que tenga usted que decir no me interesa ni a mi ni a nadie en absoluto.
  • ¿Alguna vez has intentado blanquearte algo los dientes?
  • ¿Siempre has sido así? ¿No te educaron tus padres?  
  • Se nota que no se te da muy bien el cocinar.

Curiosamente muchas veces cuando alguien actúa incorrectamente decimos “debería darte vergüenza”, porque es algo que está mal: ¡¡Que vergüenza para la familia!!, por lo que un exceso de falta de vergüenza puede legar a ser sinónimo de algo malo.

Los buenos comerciales creo que debemos tener un puntito “sinvergüenza y canalla” que nos facilite el desparpajo para poder relacionarnos con un amplio tipo de gente. Y se supone que es una virtud.
Por no hablar de los casanovas Don Juanes y demás conquistadores: jamás deben tener un ápice de vergüenza.
Normalmente en mi época de estudiante, los malos estudiantes solían ser mas abiertos y menos vergonzosos- grandes campeones de mus, brisca, cinquillo, etc. ; desconozco las habilidades de los malos estudiantes de ahora.. si es que tienen alguna . Aunque obviamente hay excepciones, es un hecho científicamente demostrado que los buenos comerciales no es gente con un gran expediente académico.

Nuestra clase política no tiene vergüenza alguna, y cambian de parecer, de opinión, de principios (si alguno los tuvo) como de camisa y no se sonrojan cuando se tira de hemeroteca y se les muestra diciendo u opinando exactamente lo contrario dependiendo del momento.
Ya lo dijo hace muchos años VALLE INCLAN:  “En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo”.. pero hoy no quiero hablar de política, que es una de las razones por las que no escribo todo lo que quisiera: con ese tema me caliento y me enciendo.

Dos canciones reflejan la pérdida de la vergüenza, bien por tus gustos, tu forma de vestir, de pensar, de ver la vida, de actuar, de sentir……..
Alaska y Dinarama «A Quién Le Importa» (youtube.com)

Gloria Gaynor – I Will Survive (Extended) (youtube.com)

Me hace gracia la última definición Órganos sexuales externos del ser humano, porque es como antigua “tápate, que se te ven las vergüenzas”: seguro que los jóvenes de hoy no lo han oído nunca. Hoy en día estar desnudo (expuesto) da igual, y de hecho para cualquier anuncio de cualquier producto sale un cuerpo desnudo, pues el sexo vende mucho.

En general creo que la sociedad cada vez ha ido perdiendo más y mas la vergüenza y se han cruzado muchas líneas rojas sin ningún tipo de reparo.
No vendría mal un paso atrás y que se recupere un poco de decoro, respeto, vergüenza propia y un poco de auto-conciencia: vivimos en un país donde tenemos por ejemplo a ingenieros sirviendo cañas , a médicos que se van porque los salarios son muy bajos y ganan mucho mas en el extranjero – acorde con todos los años y sacrificios que conlleva una carrera como medicina- , y en contraposición ministros que apenas han logrado aprobar la selectividad/EBAU y a gente que se ha hecho famosa por compartir en TV sus miserias, como es ir a una isla a poner los cuernos a su pareja y acuden a tertulias televisivas sin ningún tipo de conocimiento, formación, experiencia, estilo «todo vale», pero es que no vale todo.

Vergüenza me da llevar tanto tiempo sin escribir físicamente- mentalmente lo hago a diario.

Siempre hay algo por lo que tener vergüenza y alguien por quien perderla.